Necesidad de vivir en el Espíritu
Hoy en día muchas personas padecen soledad humana; y muchos piensan que están solos, pero la realidad es otra: solo está quien se empeña en estarlo, quien se empeña en vivir sin Dios.
Quien vive en Dios y para Él siempre está acompañado, primeramente por Dios, por su Santísima Madre, por todos los Ángeles y todos los Santos.
Hoy en día, las personas viven agobiadas, inmersas en un mundo lleno de exigencias, por conseguir logros y conquistas que son puramente humanas. Los trastornos psicológicos han aumentado considerablemente, sobre todo en occidente: la persona es esclava por conseguir méritos que la hacen, supuestamente, más valorada por parte de la sociedad. Y la paradoja es que hablamos de libertad. ¿Vivir esclavos de la imagen personal y de la estima de otros es libertad?
No hay tiempo para Dios, aseguran muchos. La jornada no da para ir a Misa, para hacer un rato de oración todos los días, para rezar, junto a nuestra Santísima Madre, el Santo Rosario. No hay tiempo....
La realidad es una: el tiempo sólo se pierde cuando no se vive para Dios. Sólo Dios puede hacer verdaderamente libre al hombre. Sin Dios todo es apariencia de bien, pero falsa libertad.
De aquí la necesidad urgente de vivir en el Espíritu Santo, de pedir su asistencia para que reforme nuestra casa interior, y una vez reformados nosotros podamos ser Sal y Luz para otros: de nuestra conversión dependen muchas cosas.
¡Ven Espíritu Santo, accede a nuestro corazón y moldéalo según el Sagrado Corazón de Jesús!
Comienza el Decenario al Espíritu Santo
Hoy, viernres, día 10 de Mayo de 2013, comienza el decenario al Espíritu Santo. Durante diez dias se hace una oración para cada día, con el fin de prepararse bien a la venida del Espíritu Santo (Próximo 19 de Mayo de 2013).
Francisca Javiera del Valle
Todo cuanto hay en los Cielos y en la tierra, todo depende de su querer, y si Él quisiera, los Cielos y cuanto hay en ellos, la tierra y cuantos habitantes hay en ella, todo, en el instante mismo de quererlo Dios, todo desaparecería y se quedaría todo como en la nada, de donde Dios lo sacó, y mientras tanto, quedaba Él en la misma grandeza y señorío, en las mismas felicidades, dichas, venturas y glorias, con los mismos poderíos y hermosuras, porque fuera de Él, nada, nada de cuanto existe, le puede aumentar a Dios ni un pequeño punto de su grandeza, de su hermosura, de su felicidad, de su dicha, de su poder y de su Gloria, en fin, de todo lo que es, porque Él es la única cosa que es, las demás cosas que existen no somos hada.
Pentecostés
Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. Y de repente sobrevino del cielo un ruido, como de un viento que irrumpe impetuosamente, y llenó toda la casa en la que se hallaban. Entonces se les aparecieron unas lenguas como de fuego, que se dividían y se posaban sobre cada uno de ellos. Quedaron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas, según el Espíritu les hacía expresarse.




